Vuelve la vergüenza del cine español



Decorados Torrente Presidente: cuando un túnel también actúa
En una película como Torrente Presidente, donde el humor, el exceso y el caos van de la mano, los escenarios no pueden limitarse a “estar ahí”. Tienen que contar cosas, ensuciarse un poco, tener carácter y, si hace falta, parecer que llevan años esperando a que Torrente pase por allí con su particular elegancia de emergencia nacional.
En este proyecto, Dinamic Art colaboró con Grupo Aranda en la ambientación de los túneles que forman parte del universo visual de la película. Un trabajo donde la escenografía cobra especial importancia, porque no hablamos solo de construir espacios: hablamos de crear lugares creíbles, con textura, profundidad y personalidad cinematográfica.
Ambientación de túneles con acabado artesanal
Los túneles que se aprecian en las imágenes muestran un acabado envolvente, industrial y envejecido, con formas curvas, superficies tratadas y una sensación de recorrido subterráneo que encaja perfectamente con una producción de este tipo. Aquí no vale colocar cuatro paredes y apagar la luz. Hay que fabricar atmósfera.
Y ahí entra el trabajo artesanal de Dinamic Art, especializado en decorados, esculturas, elementos escénicos y piezas a medida para cine, televisión, publicidad, eventos y espectáculos. Cada superficie, cada sombra y cada textura ayudan a que el espectador se crea el espacio desde el primer plano.
Dinamic Art y Grupo Aranda: trabajo en equipo para cine
La colaboración con Grupo Aranda permitió dar forma a una ambientación pensada para cámara, iluminación y movimiento. Los túneles no son simples pasillos: son decorados de cine diseñados para aportar tensión, profundidad y ese punto de “¿qué está pasando aquí?” tan necesario en una película de Torrente.
En Dinamic Art Escénicos, este proyecto refleja muy bien la capacidad de Dinamic Art para adaptarse a producciones audiovisuales exigentes, aportando soluciones artesanales, creativas y funcionales.
Porque en el cine, hasta un túnel tiene que saber interpretar. Y en Torrente Presidente, estos túneles no solo acompañan la escena: casi parece que estén esperando su propio cameo.







